20 may. 2009

Presentación

Mi relación con Eurovisión durante muchos años ha sido la de muchos españoles. Durante mi infancia nos reuníamos toda la familia a ver el festival. Hacíamos nuestras apuestas y deseábamos que ganara España, aunque éramos conscientes de que existía un complot internacional contra nosotros.

Recuerdo especialmente, como muchos, el segundo puesto de Betty Missiego en 1979 o la "retirada" del escenario de las Azúcar Moreno en 1990 por no oír ellas la música en monitores...

¡Qué tiempos¡

Luego, como muchos, dejé de estar en casa los sábados por la noche, por lo que me perdí casi una década de festivales. Estoy seguro de que vi en 1999 el festival atraído por la participación de Dana International, pero no recuerdo dónde ni con quién. No me dejó mucho poso, la verdad. Mi reencuentro definitivo fue en el año 2000.

Welcome Europe!

El sábado 13 de mayo de 2000 yo me disponía a cenar pues esa noche tenía guardia en el trabajo y puse la tele para encontrarme algo para lo que no estaba preparado (son dos minutos):


Los presentadores hacen un juego divertidísimo cambiando de idioma a mitad de cada fradse, después salen los representantes de Israel con banderas de Israel y Siria y dos de los chicos se dan un pico. Más tarde una oronda cantante con un vestido tipo menina con capucha se saca dos bailarines de debajo de la falda...
Esa noche me llevé una televisión pequeñita que tenía yo (analógica, ya no vale para nada) para poder seguir el festival en el autobús, aunque lo dejé grabando.

¿Qué le había pasado a Eurovisión durante estos años?   El siglo XXI eso es lo que estaba pasando (no voy a discutir con nadie cuando se cambia de milenio, yo lo celebré las dos veces ¿está claro?)

Verlo en grupo

En 2001 coincidió el festival con una quedada en Barcelona de un grupo de buenos amigos. En la terracita de la casa de uno de ellos, disfrutamos de una agradable cena cuya principal atracción fue ver el festival en compañía. No puedo decir que sea como en los 70 cuando lo veía en familia. Es otra cosa. Nosotros somos adultos y hacemos comentarios de adultos. No, no me refiero a la composición, los arreglos o la puesta en escena, me refiero a despellejar sistemáticamente a cada representante. El pasatiempo nacional llevado a su máxima expresión (N. del A. este último comentario es humorístico). Mi voto ese año fue para Grecia con Antique, cuyo componente femenino, Elena Paparizou, ganaría años más tarde en solitario.

Mundo Eurofan

Otro cambio radical vino por parte de mi contacto con el mundo Eurofan. A raíz de que un amigo mío se echase un novio eurofán y asistir a sus "Cenas de Eurovisión" en las que se reparten premios a los ganadores en tres categorías: la primera, la última y la posición de España (en caso de no haber acertante se otorga al que más se aproxime). Eso sí es una fiesta, y no la de los Óscar.

Así nace este blog en el que os narraré mi relación con Eurovisión ya que he decidido... ¡que voy a asistir a la final del año que viene!